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Premios, Refuerzos y Castigos (Parte I) | EmotivaCPC

Buenos días, hoy queremos compartir con vosotros el contenido que trabajamos la semana pasada en nuestra Escuela de Padres: “Educando en positivo: Refuerzo, Premios y Castigos”.

En el día a día de las familias  se van dando numerosas situaciones y momentos que, en muchas ocasiones pueden llegar a ser muy “tensos”. Todo esto va construyendo el carácter y la personalidad de nuestros hijos.

Esta construcción de su carácter la van adquiriendo por estímulos que día tras día reciben de su ambiente: familia, amigos, colegio…

Todos los padres, de forma consciente o inconscientemente, utilizan el castigo o el premio con sus hijos.  Depende de vosotros y de cómo lo utilicéis el que sea un factor educativo y del que los niños aprendan o que sencillamente no sirvan para nada: de ahí la importancia de conocerlos.

Una de las situaciones que nos planteamos constantemente es cómo gestionar determinadas conductas, es decir: ¿las reforzamos, premiamos o  las castigamos?

“¿Qué podemos hacer con un niño que no atiende a las normas?, ¿Qué hago para que me haga caso y se lave los dientes?, ¿Qué herramientas utilizo para…?”

En definitiva: ¿Qué hago para que mi hijo me obedezca/ sea obediente?

Es muy importante que tengamos estas ideas claras antes de plantearnos si premiamos o castigamos determinadas conductas:

  • La obediencia y la desobediencia son conductas que se aprenden.
  • Los niños y las niñas no nacen desobedientes.
  • Hay niños que muestran más dificultades a la hora de aprender esta conducta.
  • En muchas ocasiones la desobediencia es una llamada de atención.
  • Es fundamental que los adultos prestemos más atención cuando nuestros hijos obedecen y no cuando desobedecen.

 

Antes de hablar sobre premio refuerzo y castigo es importante que sepamos qué son cada uno de ellos:

  • La definición exacta de premio según la Real Academia Española es: “Distinción o recompensa que se otorga a alguien por algún mérito o servicio. Por lo general se trata de una compensación como reconocimiento a un esfuerzo o un logro.” Es decir, premiamos a nuestro hijo por su buena conducta. Lo que buscamos con el premio es estimular y afianzar la aparición de determinados tipos de conducta que consideramos adecuados y positivos para el niño: le ofrecemos una situación agradable por su conducta positiva.
  • El refuerzo es aquello que utilizamos para aumentar la posibilidad de que una conducta/respuesta se repita. Pueden ser positivo o negativo.
  • Positivo: ofrecemos al niño un estímulo agradable como consecuencia de una conducta realizada. Por ejemplo: “como has hecho las tareas que te he pedido te doy: una chuchería, refuerzo social como beso, un abrazo…”
  • Negativo: hacemos desaparecer un estímulo desagradable para el niño. Por ejemplo: “como has aprobado este verano no tendrás que hacer deberes ni estudiar”.
  • Entendemos por castigo “cualquier situación o experiencia desagradable para el niño que el adulto provoca de forma intencionada con el objetivo de eliminar del comportamiento del niño determinadas conductas que considera perjudiciales.”

 

Si queréis solicitar más información sobre nuestra Escuela de Padres podéis hacerlo a través de nuestro email info@emotivacpc.es o llamando al 910 164 459.

 

Diana Córdoba Requena

Miembro Equipo Emotiva CPC

 

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